Desvistiendo a Letizia » 2017 » febrero

Por UXIA B. URGOITI

Archivo para febrero de 2017

23 de febrero de 2017

Su Majestad, la Reina

Creo que os he contado alguna vez que cuando en un salón, como por ejemplo el de ayer del Trono del Palacio Real de Madrid, se espera a los Reyes, una persona de protocolo anuncia su llegada: ‘Sus Majestades, los Reyes’. Para que no pille a nadie desprevenido. Pues ayer, la persona encargada de anunciarlos tenía que haber dicho solo: ‘Su Majestad, la Reina’. Ayer la persona que entró acompañando a don Felipe en la cena de gala ofrecida al Presidente Argentino y su esposa, era la Reina Letizia, y recalco lo de Reina una y otra vez, porque lo vi claro, por primera vez en mucho tiempo, que cuando quiere, nadie le hace sombra.

La esposa de Felipe VI desplegó ayer un brillo único, que sólo nace de la historia de una Casa Real como la española, con historia y tradición. Doña Letizia sacó la artillería gracias al joyero real, a las piezas ‘de pasar’. La Reina lució ayer por primera vez, y por Dios que no sea la última, una corona. La tiara  llamada ‘Flor de Lys’ es lo más parecido a una corona que hay en el joyero de la Casa Real Española. Es un símbolo, pero sobre todo es de una belleza y de una majestuosidad, como ninguna otra.

La tiara de ayer tiene mucha historia detrás. Creada por la joyería Ansorena en 1906, fue un encargo del Rey Alfonso XIII para su futura esposa, la Reina Victoria Eugenia. Hasta 1983 no volvió a lucirla ninguna Reina, y esta fue doña Sofía en Suecia en una visita de Estados con Don Juan Carlos. Entre ambas soberanas, la Condesa de Barcelona la lució en la coronación de Isabel II, pero ella nunca llegó a reinar.

En esa tiara hay un siglo de historia, de ocasiones importantes en las que las Reinas españolas han querido demostrar el poder de una Corona como la nuestra.

Pero no fue la tiara las únicas joyas de pasar que llevó ayer doña Letizia. En sus muñecas los brazaletes gemelos de Cartier, dos pulseras idénticas realizadas en diamantes. Nacen de la corona de la firma francesa que Alfonso XIII le regalo a la Reina Victoria Eugenia por su boda. La corono dejó de gustarle a la bisabuela de don Felipe y esta le encargó a la misma firma que la desmontara y con los diamantes hicieran estas dos pulseras.

Los pendientes (bravo bravo bravo) también eran del joyero real. Están realizados con un brillante enorme y muchos otros alrededor, como detalle os contaré que con ellos se casó la Infanta Cristina el día de su boda con Iñaki Urdangarín.

Pero ayer estaba todo pensando. Porque el vestido, una preciosidad de Felipe Varela, en terciopelo negro, dejaba brillar las joyas, les decía todo el protagonismo. Pero no le quitemos mérito al traje. No muchas mujeres pueden enfundarse en un vestido lápiz en un tejido que no da de sí, y que es un guante. Con una pequeña cola, era perfecto para la noche de ayer. Sólo una cosilla, lo hubiera hecho en verde botella, color del que soy fan declarada.

Como manda protocolo, los mandatarios anfitriones deben lucir las condecoraciones que tienen del país del mandatario que les visita. Por eso la Reina llevaba la banda del Libertador San Martín, que le fue concedida en 2009 por Cristina Kirchner, que por entonces era la Presidenta de Argentina.

Pongamos una pega al ‘look’ de la Reina: los zapatos. No me gusta nada la elección de unas sandalias peep toe para una cena de gala. Debajo de ese vestido, al andar, se tenían que haber visto unos salones en ante, no los deditos de su Majestad.

En la cena de gala había otra protagonista, Juliana Awanda, la esposa del Presidente argentino, Macri. Pero no hubo combate, no hubo color… nadie se fijo en su vestido del argentino Gabriel Lage,  en rosa empolvado con bordados de cristales de Swarovski. Bonito, pero nada espectacular, sobre todo al lado de nuestra Reina. Eso sí, alabar de la Señora Macri que SIEMPRE que viaja viste de diseñador argentino, como tiene que ser.

Hoy tenemos ARCO y la cena de despedida… así que os veo un rato. Espero vuestras opiniones con muchas ganas.

  • Tweet about this on Twitter
  • Pin on Pinterest


109 comentarios

22 de febrero de 2017

C’est la vie

Pues ya están aquí los argentinos. En realidad Mauricio Macri y su mujer, Juliana Awanda, llegaron ayer por la tarde, pero el nuevo protocolo de Felipe VI en vez de recibir a los mandatarios en el aeropuerto, ha impuesto una ceremonia de bienvenida en el Palacio Real, mucho más solemne y mucho más bonita.

Esta es una de esas visitas a las que a la Reina no le van mucho. Cuando la Primera Dama o Reina que viene a nuestro país es una posible comparación con ella, doña Letizia no disfruta. Sabe que el foco de atención está puesto en lo que llaman ‘duelo de estilo’ y esas cosas a ella no le van. Pero, Majestad ‘c’est la vie’.

Lo primero que me ha llamado la atención hoy es que nadie les haya dicho a la Reina y a la señora Macri de qué color iba a ir la otra. Tenía yo entendido que protocolo se encargaba de estas cosas, pero va a ser que no, porque ambas han aparecido del mismo tono, si no igual, súper parecido.

Doña Letizia ha vuelto a lucir el traje de chaqueta rosa de Felipe Varela que estrenó hace siglos en una visita a California… todavía era princesa. Es bonito, y en su momento hasta me gustó, pero es que no puedo verlo más, ¿cuantas veces se lo ha puesto? Además siempre lo combina igual, con el mismo bolso y la horrible camisetita bordada por debajo de la chaqueta ¡no puedo con esa prenda, que la queme!. Como zapatos, unos salones de Magrit.

En el bando argentino, un poco más de lo mismo. Juliana ha elegido un abrigo con pelo en cuello bajo el que se podía ver algo de encaje, todo firmado por su diseñadora preferida, Amelia Saban para Menege a Trois. Eso sí, el punto que le daban al ‘look’ los maravillosos zapatos de Valentino, hacen de este estilismo el ganador.

Lo único nuevo en todo el ‘look’ de la Reina son los pendientes. Bueno, en realidad no son nuevos, son heredados de su suegra. Es la primera vez que se los vemos, pero a Doña Sofía le gustan mucho y se los ha puesto muchas veces.

¿Qué os parece? ¿estáis de acuerdo conmigo? espero que esta noche en la cena de gala la cosa tenga un poco más de ‘chicha’…

 

 

  • Tweet about this on Twitter
  • Pin on Pinterest


121 comentarios

20 de febrero de 2017

Juntos

 

Perdonad por el retraso y la espera. Muchas gracias a todos por esperarme, por seguir fieles a pesar de que la vida no me da. Hemos tenido un fin de semana muy intenso con la Madrid Fashion Week y con el tema del Caso Noos y hasta hoy no he podido actualizar. Perdonadme.

Se ha dicho ya todo sobre el ‘outfit’ de la Reina el pasado viernes en el Museo Thyssen de Madrid. Pero buscando fotos me he encontrado esta que creo que representa muy bien el momento que pasaron los Reyes ese día. La cita en el Museo era a las doce, la misma hora en la que se hizo pública la condena al duque de Palma y la absolución de la Infanta Cristina. La cara de don Felipe era un reflejo claro del duro momento que estaba pasando. Normal. Pero su mujer no se separó de él. Agarrados de la mano, de esta forma tan singular, que me recuerda mucho a como mi marido me coge a mi de la mano muchas veces… es un gesto bonito y es un símbolo de que a pesar de todo, los Reyes siguen juntos, apoyándose y haciendo equipo.

Sobre el ‘look’ de doña Letizia no pudo aportar mucho más de lo que habéis comentado en el anterior post. Doña Letizia eligió un vestido de los ya llamados: ‘vestidos misteriosos’ de los últimos tiempos, que estrenó el pasado 23 de enero en los Premios Nacionales del Deporte y que no sabemos la marca. Confeccionado en tweed de tonos rosados, tiene un corte recto, escote redondo y manga francesa.

La Reina lo combinó con un cinturón rosa fino de charol, la cartera igual de Felipe Varela y los peep toes de Magrit.

Lo mejor de la mañana los pendientes, el modelo “Papiro” de Coolok.

¿Que os parece? ¿Alguien sabe ya el diseñador del vestido? ¿Os gusta?
  • Tweet about this on Twitter
  • Pin on Pinterest


76 comentarios

Siguientes Posts Posts Anteriores

Por UXIA B. URGOITI

css.php